Introducción

El blog tiene la intención de esparcir conocimiento en áreas como la psicología, espiritualidad y misticismo, la información tendrá como fuente autores relacionados con las temáticas anteriormente señaladas, ademas de mi propia autoria. La finalidad no es dar información o conocimiento que yá se conoce sino contribuir con el mismo según mi propio trabajo y reflexión ,por su misma naturaleza las palabras expresadas serán de un aliento hipotético, sin fin de absolutismos ni caracteres de verdades únicas.Que este blog contribuya no solo al autoconocimiento, sino a la reflexión de cada uno de los lectores, en planos tan altos como el espiritual hasta el tan cotidiano terrenal.

jueves, 28 de julio de 2011

Breve Reseña: El Sí Mismo desde la perspectiva Junguiana.


El Sí Mismo, Jung lo posiciono como la parte estructural de lo inconsciente colectivo, es este Self desde la perspectiva Junguiana quien posibilita el equilibrio psíquico entre la conciencia y el inconsciente. Cuando hay una tensión entre ambas estructuras, entonces es el Sí Mismo quien se encarga de generar contenidos que surgen como símbolos que ayudan a la psique a poder soportar e intentar unificar esta polaridad. Desde este punto de vista, el Sí Mismo sería el centro regulador de nuestro psiquismo.
También fundamental es la función de los arquetipos, que son como guías del material inconsciente nuclear y colectivo y que organizan complejos de la historia personal del sujeto, por ello se encuentran en lo inconsciente personal, a lo cual el sí mismo tiende a otorgar ciertas imágenes arquetípicas a estos complejos.

El Sí Mismo contiene una parte que incluye a todo el organismo y su psique, pero además el sí mismo es capaz de trascender al sujeto individual abarcando zonas que no corresponden a lo personal. El sí mismo funciona como una totalidad, como un centro que se pone en contacto con el todo, con el universo y el mundo entero y es capaz de poner en relación estas energías sutiles universales (por no decir divinas) y físicas las cuales no funcionan con los niveles de espacio y tiempo convencionales del mundo material. De ahí que el concepto de la sincronicidad (coincidencias significativas) sea fundamental en la forma de funcionar del sí mismo.

El Sí mismo como dijimos anteriormente, intenta unificar polos o contradicciones (al menos en apariencia…) que son irreconciliables, pero que en su dimensión (del sí mismo) si son posibles, de ahí que el simbolismo que expresa sea particularmente de forma paradójica.
Esta expresión paradójica es lo que podemos relacionar con escrituras y enseñanzas de maestros y místicos tanto de oriente como de occidente cuando intentan expresar la naturaleza divina del y en el ser humano. Jung pudo relacionar y describir algunas de estas imágenes del sí mismo, como los mandalas, imágenes alquimistas como la serpiente gnóstica o el ouroboros, imágenes que intentan devolver el sentido unificador y de totalidad de la psique. Un símbolo muy importante que Jung utilizo para poder estructurar de algún modo el sí mismo, es el lápiz de la alquimia  .
Muchos de estos símbolos son compartidos de forma colectiva y se expresan en etapas comunes del ciclo vital, por ejemplo; hay ciertas imágenes arquetípicas que se tienden a repetir en sujetos adolescentes, en adultos y en la vejez o en la mitad de la vida, que es cuando la persona intenta tomar contacto con el sí mismo, o mejor expresado, el Self busca expresarse e incluir al yo para alcanzar esa totalidad.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Continuación..Antropología del Cuerpo y Modernidad


Le Breton:

"En los sectores populares la persona está subordinada a una totalidad social y cósmica que la supera. Las fronteras de la carne no marcan los límites de la mónada individual. Un tejido de correspondencias entremezcla en un destino común a los animales, las plantas, el hombre y el mundo invisible. Toda está vinculada, todo resuena en conjunto, nada es indiferente, todo acontecimiento significa. Levy-Bruhl hablaba de una mentalidad "primitiva" de las sociedades tradicionales. Ésta está regida por las leyes de la participación, vinculada en una relación de simpatía con todas las formas animadas o inertes que se juntan en el medio en el que vive el hombre. E. Cassirer también hizo referencia a este sentimiento de continuidad, de "comunidad de todo lo viviente", que imposibilidad la separación de una forma de vida del resto del mundo.

A través de esta representación, indefinidamente diversificada en sus formas culturales pero que deja entrever con facilidad su estructura antropológica, no hay ninguna ruptura cualitativa entre la carne del hombre y del mundo. El principio de la fisiología humana está contenido en la cosmología. El cuerpo humano es en las tradiciones populares, el vector de una inclusión, no el motivo de una exclusión (en el sentido en que el cuerpo va a definir al individuo y a separarlo de los otros, pero también del mundo); es el que vincula al hombre con todas las energías visibles e invisibles que recorren el mundo. No es un universo independiente, replegado sobre sí mismo como aparece en el modelo anatómico, en los códigos del saber-vivir o en el modelo mecanicista. El hombre, bien encarnado (en el sentido simbólico), es un campo de fuerza poderoso de acción sobre el mundo y está siempre disponible para ser influido por éste.

La brujería popular también muestra esto: una inscripción del hombre en un tejido holista en el que todo es interrelación, en el que un gesto permite aprehender el cosmos y desencadenan fuerzas deliberadamente (brujería) o inadvertidamente. En Les évangiles des quenouilles, un compendio de los saberes tradicionales de las mujeres publicado en Brujas en 1480, se encuentra un repertorio organizado de creencias sobre la enfermedad, la vida cotidiana, la educación de los niños, los remedios, el cuerpo humano, que describe este poder que rige el mundo.
(...) Cada palabra que se dice en Les évangiles des quenouilles evoca las correspondencias simbólicas que subordinan estrechamente todos los componentes animales, vegetales, minerales, climáticos o humanos a sutiles ríos de energía, a causalidades singulares en las que parecían no poder intervenir ni el azar ni la indiferencia.
En hermosas páginas, L. Febvre evocó, en este sentido, la fluidez de un mundo en el que no hay nada delimitado estrictamente, en el que los propios seres, al perder sus fronteras, cambian en un guiñar de ojos, sin ninguna objeción, de forma, de aspecto, de dimensión, incluso de reino.
Como diríamos nosotros: y por eso tantas historias de piedras que se animan, toman vida, se mueve y progresa; árboles que están vivos, animales que se comportan como hombres y hombres que mudan en animales.
El caso típico es el del hombre lobo, el del ser humano que puede estar en dos lugares al mismo tiempo sin que nadie se sorprenda: "en un lugar es hombre, en el otro, animal".
Cuando se la analiza como separación, la categoría del cuerpo es una abstracción, un sinsentido.

Por lo tanto no es posible entender al hombre aisladamente del cuerpo."


N.P: • Le Breton David, 1990, Antropología del cuerpo y modernidad, Editorial Nueva Visión, pp.29-31, Buenos Aires, Argentina.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Antropología del Cuerpo y Modernidad


Para poder aislar algunas de las representaciones del hombre (y de su cuerpo) anteriores a las actuales, es necesario analizar la fiesta popular medieval. Sabemos que ésta estuvo en centro de la vida social, especialmente en el siglo XV. Pero para poder aprehender el sentido de la fiesta medieval tendremos que abandonar nuestras referencias contemporáneas. El júbilo del carnaval y de las fiestas emparentadas con él -la de los locos, la del burro, las de los Inocentes, etc., los misterios, las sátiras, las farsas, la "risa pascual", las cencerradas- pertenecen a un lugar olvidado de la historia.


El Carnaval instituye la regla de la transgresión, lleva a los hombres a una liberación de las pulsiones habitualmente reprimidas. Intervallum mundi, apertura de un tiempo diferente en el tiempo de los hombres y de las sociedades en las que viven. El aspecto serio de la vida vuela en pedazos ante la risa irreprimible de la colectividad, unida en el mismo sacrificio ritual de las convenciones. Fiesta típicamente comunitaria en la que el conjunto de los hombres tiende, provisoriamente, a la comunión, más allá de las tensiones de toda vida social. Todo es necesario para hacer un mundo; el Carnaval lleva está conciencia a su intensidad máxima. Los placeres del Carnaval celebran el hecho de existir, de vivir juntos, de ser diferente, incluso desiguales, al mismo tiempo débiles y fuertes, felices y tristes, emocionados y frívolos, mortales e inmortales.

Por el contrario, las fiestas oficiales instituidas por las capas dirigentes no se alejan de las convenciones habituales, no ofrecen un escape hacia un mundo de fusiones. Están basadas en la separación, jerarquizan a los sujetos, consagran los valores religiosos y sociales y, de este modo, afirman el germen de la individualización de los hombres. El Carnaval absuelve y confunde; la fiesta oficial fija y distingue. Las alteraciones que se producen en las festividades del Carnaval, tiempo de exceso y de gasto, ilustran el fin y el renacimiento del mundo, la nueva primavera de la vida.


Lo que la cultura del medioevo y del Renacimiento rechaza, justamente, es el principio de individuación, la separación del cosmos, la ruptura entre el hombre y el cuerpo. La retirada progresiva de la rica y de las tradiciones de la plaza pública marca la llegada del cuerpo moderno como instancia separada, como marca de distinción entre un hombre y otro.


El cuerpo, sostiene David Le Breton (1990), "es una construcción simbólica, no una realidad en sí misma".
Por ende se puede observar en el discurso que nos entrega Le Breton que el cuerpo es una posesión y no parte integral de mi identidad y este se adecua a los variados contextos en que se encuentra este (mi cuerpo) y no es una fiel representación de mi ser –con –los –demás. Este adoptaría una cierta postura y significación conforme al evento que se esta manifestando en la fiesta, sería el momento de romper la barrera de la individualidad porque este es el hombre medieval, el que vive en el ser con el cuerpo manifestando todas sus pulsiones reprimidas en este carnaval en que el otro actúa con el mismo júbilo que mi ser, porque es en ese momento que el colectivo es un loco- loca como si en ese mismo instante se creara un mundo, un lenguaje, una actitud que va de acuerdo a esa comunión social.
Al contrario como dice Le Breton las fiestas oficiales tienden a individualizar a marcar a los personajes y a otorgarles los roles, aun en la misma festividad esta el encargado de la comida, de la bebida y de los invitados, produce una jerarquización de los roles y una separación de la unión que otorga el festín en la fiesta popular.

Así podemos deducir que el cuerpo llámese motor, vehiculo, órgano o ser no trascendente (por su característica netamente material y no anímica) cumple un rol fundamental a la hora de la socialización, cumple con sus reglas simbólicas significativas para que el otro pueda crear ese puente de intercambio de pensamientos, palabras y actos para consigo y el colectivo y así ser esa parte que conforma y da movimiento y variación al todo. El ser en ese entonces se convierte, al momento de ser con el otro, en una masa de signos y símbolos que solo podrán ser decodificados por aquellos que se encuentren en su círculo de significación.

Pero esta colectividad del cuerpo olvida al ser de su vida cotidiana y por ende su carácter intrínseco y no menos importante individual necesario para comprender y realizar cambios en los mundos del ser. Entonces nos deberíamos preguntar ¿Qué tan significativo es el cuerpo en cuanto a vehiculo espiritual trascendente, material y constituyente de sus mundos?
Ya vimos la importancia que tiene el cuerpo en el momento de socializar e interactuar en momentos de vivir en y con las masas, pero ahora creo necesario dar un vuelco a la lectura y ver la perspectiva de cuerpo con el ser en esencia individualizado.

(Continuará)!!...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un Recorrido A los origenes del Cuerpo



"Donde el alma no trabaja junto con las manos, ahí, no hay arte"
Leonardo Da Vinci.

PARTE I: El cuerpo y su arquetipo

Si pudiésemos hacer un flash-back a la era de las grandes civilizaciones, de grandes conocimientos y de una arquitectura rica en significado; una de las cosas mas notorias de aquello seria la estética de las ciudades, que no era más por la atracción que poseía el hombre de entonces por conocer la perfección de y en las cosas, y que más estético que el cuerpo del hombre, modelado, esculpido, ejercitado y venerado por los griegos, constituyentes de mitos que no poco tenían que ver con el conocimiento entregado por sus grandes maestros y místicos.
A continuación para ayudar a esclarecer la relación que ha existido desde tiempos antiguos a la era moderna, la significación e importancia del cuerpo, lo contrastaré con el simbolismo característico de los mitos.

Desde el comienzo de la escritura el hombre ha descrito su entorno, los constituyentes y como este actúa expresando su máxima naturaleza. El hombre de las cavernas fue el primero en dejar esbozos sobre la magnitud de lo contemplado tan así que con el barro fue capaz de dibujar sus planes de caza, sus estrategias y la visualización que este tenía de su mundo.
Conforme avanzaba en el tiempo, se constituyo de símbolos cada vez más complejos, porque su capacidad mental se lo fue exigiendo, y así cuando por fin pudo poseer un lenguaje comenzó a plasmar su realidad tanto exterior como interior y su historia quedo plasmada desde entonces. Se cuestiono aquel enigma que hasta en los días de hoy aun sigue vigente. El enigma de lo máximo, de lo creador y de lo sagrado, la existencia de lo divino y que tanta influencia hay entre Él y nosotros. Su frecuente Necesidad por conocer aquel aspecto se fue puliendo cada vez más hasta llegar a crear símbolos y un lenguaje especial para comunicar con lo sagrado. Conforme su conocimiento se expandía se fue transmitiendo de generación en generación, conformándose así lo que conocemos en el día de hoy como culturas paganas, míticas y místicas, con un rico conocimiento sobre lo divino de lo que conforma al humano.
Podemos observar en estas culturas la importancia que han marcado en resaltar todos los aspectos que tengan que ver con lo corpóreo, así encontramos estatuas o creaciones de gredas resaltando el aspecto divino femenino (y que si hay algo que en la antigüedad se veneraba era el carácter fecundo del humano por sobre todo, lo femenino) porque este es la manifestación del creador, dador vida.


En los mitos por ejemplo el cuerpo se ve sutilmente cumpliendo un papel muy importante.

A continuación relatare un mito griego, Jasón y los argonautas. Para dar a conocer este simbolismo arquetípico.

Jasón realiza un viaje en un navío en busca del vellocino de oro para que Pelias le cediera su trono, tal como le correspondía, pero Pelias no lo daría a menos que le trajeran ese vellocino de oro.
Así Jasón ordenó a Argo, arquitecto y constructor de navíos, la fabricación de una nave de cincuenta remos. La embarcación resultó espléndida como ninguna otra de la época. Gracias a un trozo de madera procedente del roble sagrado del oráculo de Dodona, regalo de la diosa Atenea, el navío podía hablar y tenía el don de la profecía. Era un barco muy veloz y por eso se llamó Argo (Argos=rápido).
Mientras se dotaba la nave, el centauro Quirón aconsejó a Jasón que enviara heraldos por toda Grecia para invitar a los jóvenes más valientes y valerosos de aquellos tiempos a participar en este largo viaje. Y así sucedió, la tripulación de Argo, los llamados Argonautas eran todos héroes e incluso hijos de dioses.
Después de muchas peripecias, Argo y su tripulación llegaron a las tierras del rey Eetes en donde se encontraba el vellocino.

Apenas llegado a Cólquide, Jasón visitó al rey Eetes y le habló de la orden recibida por Pelías. Eetes aceptó entregarle el vellocino de oro, a cambio de que, primero, pusiera un yugo, sin ayuda alguna, a dos toros de pezuñas de bronce que despedían fuego por los ollares, que habían sido regalo de Hefesto y que después arase el campo y sembrase algunos dientes de dragón que le entregaría.
Medea, la hechicera, hija de Eetes, se enamoró locamente de Jasón, y se ofreció a ayudarle, si Jasón la tomaba por esposa.
Con el auxilio de Medea, Jasón logró vencer los obstáculos. Pero Eetes no cumplió con su palabra, antes bien trató de poner fuego a Argo y de liquidar a los Argonautas. Entonces Jasón, contando siempre con el apoyo de Medea, durmió al dragón guardián, y después de apoderarse, sin ser visto, del vellocino de oro, se dieron a la fuga a toda prisa.
Siguiendo su ruta por el Mar de Creta y tras enormes dificultades, cruzaron el Efeo y llegaron al fin a Yolco, trayendo consigo el codiciado vellocino de oro. Había llegado el momento en que Jasón debía reclamar al rey Pelías su legítimo derecho al trono. Pelías, que mientras faltó jasón había asesinado a todos los parientes de éste, se negó a cederle el trono. Así Jasón decidió refugiarse una vez más en los mágicos poderes y en la habilidad de su mujer. Medea logró introducirse en el palacio y convencer a las hijas de Pelías para que participaran en el asesinato de su padre creyendo que de este modo le devolvería la juventud perdida. A partir de este punto, son muchas las variantes que existen. Una de ellas narra que Jasón y Medea reinaron en Yolco y años más tarde concibieron un vástago, confiándole su educación al Centauro Quirón. Otra variante dice que se marcharon a vivir en Corinto, dejando el trono de Yolco a Acasto, el único hijo varón de Pelías.

Ahora en la interpretación del mito podemos verificar la introducción del simbolismo en ellos.

Pelias por la codicia del trono, envia a jason a buscar el vellocino de oro.
Jasón viene a simbolizar la chispa de vida que debe salir de su territorio, es decir de su cuerpo, para ir en busca del vellocino de oro, el oro es símbolo de luz, en la antigüedad, símbolo de conocimiento y sabiduría.

*La chispa de vida sale del cuerpo para ir en busca de sabiduría.

Los héroes que lo a acompañan serian las personalidades del alma que acompañan a la chispa de vida, la fuerza, la creatividad de músicos, la inteligencia de sabios, entre otros.

*La chispa de vida se acompaña por sus personalidades.

En su travesía deben ir al territorio de Cólquide y matar a las bestias que se encuentran ahí para que el rey Eetes les dé el vellocino.
Cólquide es la tierra negra, en donde Jasón, debe ir y matar a las bestias, es decir, matar .

Lo logra gracias a Medea con quien se casa, Medea era hechicera, es decir .
Logra derrotar al Dragón o de gracias a la iniciación.

*La chispa de vida poseedora de sabiduría.

Con lo cual Jasón se devuelve a su territorio y le pide a Pelias que cumpla su juramento, porque trae consigo el vellocino de oro lo cual no hace.

Y Pelias, es asesinado.
*La chispa de vida, retoma su cuerpo, ahora con sabiduría e iniciación.


Así en el mito a través de la historia se da a conocer la gran importancia que tenia el cuerpo como arquetipo, como poseedor del alma, como transporte para la misma y creación divina. Una sustancia que para los antiguos fue primordial para la existencia y por ende era muy importante y necesaria conocer, comprender, y saber convivir con él.

viernes, 18 de junio de 2010

El Mundo del Ego y El Mundo del Alma, desde la perspectiva de Frances Vaughan.





El Mundo del Ego tal como lo concibe Frances Vaughan es el equivalente al mundo externo, en el lo que es significativo tiene que ver con la abundancia material y estatus Social, mas que cualquier otra abundancia o prosperidad que en cualquier otro plano. En la persona su mundo del ego está conformado por todas sus posesiones y por todas sus relaciones superficiales, este tambien se caracteriza por querer mantener una estabilidad y una rigidez al cambio, así se manifiesta en un apego por los padres, por los hijos, la familia e incluso por los maestros o por ciertas instituciones como religiosas o del mismo trabajo, justamente por la estabilidad o recompensa monetaria o estatus social que esta suscita.
Como el mundo del ego está volcado hacia el exterior, todo lo que es interno queda reprimido, hay una "perdidad del alma" y esta se vuelve hasta lo profundo de la psique, olvidando tanto aspectos positivos como negativos del ser, fortaleciendo la sombra; y mientras mas olvidada sea nuestra alama y mas adaptados nos volvamos al mundo exterior, mas alimento le daremos al Guardían del Umbral. Pues mientras mas sociablemente deseables nos volvemos y somos "pura luz" debajo de ello el alma quedará sepultada por el peso de la Sombra.
Al contrario, el mundo del alma o el mundo interno, es un mundo mucho mas amplio e infinito que el mundo del ego, este no se sostiene por sus ganancias materialistas, sino que esta crece y se fortalece en cuanto seamos capaces de descender a las profundidades de lo inconsciente, donde se haya la Sombra y reconocerla, aceptarla y abrazarla, es lo que nos permite a un verdadero contacto con el ser individual y a la vez colectivo e imperecedero. Ahí encontraremos nuestas potencialidades y nuestra naturaleza mas profunda y sobre todo real, que no se verá afectada por perdidas materiales ni por el alejamiento de nuestra doctrina, pues todo el conocimiento y sabiduría se encuentra en Ella.

El mundo del Alma es una tarea bastante mas ardua, que implica un fortalecimiento de nuestra voluntad, de nuestra persistencia y del amor por nuestro camino que se da a conocer a través de una revelación espiritual o una llamada. Adentrarse a este mundo implica una perdida y un costo para el mundo del Ego, asi como para el alma, adentrarse en el mundo del Ego también era un sacrificio.
Mientras mas verdaderos seamos con nosotros mismos y mas unificada sean nuestras relaciones entre la Sombra y la luz de la conciencia, periodicamente podemos experimentar una perdida de las posesiones externas basadas y obtenidas a través del egoismo, pero a costa de un enriquecimiento perenne y que durará mas allá de la muerte, pues el alma es la esencia del espiritu en el hombre y es el cielo en el hombre y su aceptación el llevar al mismo hombre al cielo, pero permitirle a su vez, mantener los pies en la tierra.
Esta completitud hacia la individuación, es el propio camino del Heroe que a todo ser humano le toca andar.
Es la Conjuntion alquimista o la boda alquimica entre lo velado y lo profano, el androgino esencial.

-En nuestro caso, ¿A que mundo pesa mas la balanza?

martes, 8 de septiembre de 2009

El Existencialismo y la Fenomenología como base de la psicoterapia Humanista Transpersonal


¿Es factible hablar de las bases fenoménicas y existencialistas para un humanismo Transpersonal?

En el transcurso de los años, se ha observado un gran cambio en la forma en que el hombre se mueve y refiere al mundo, aún mas, el ser humano ha comenzado a comprender y a ampliar sus posibilidades, permitiéndose cuestionar cosas que en un cierto momento no eran puestas en duda por su carácter “real”.

Una de las formulas que algunos autores como Husserl encontró para poder conectarse con la naturaleza misma de las cosas y así dar cuenta de nuestro papel a la hora de interpretar la realidad fue la Fenomenología una forma epistemológica que considera que el mundo se debe considerar en función de la realidad subjetiva que cada hombre posee, realidad que se ha ido construyendo en su historia de relación con el mundo. Con esto podemos deducir que la fenomenología considera una multiplicidad de realidades, en otras palabras, en cada hombre se encuentra un mundo diferente. Por esto mismo la persona que intente describir toda realidad exterior debe, al mismo tiempo, considerar las posibilidades de interpretación de otros que se encuentran en la misma relación fenómeno - experiencia. La forma de abarcar esta realidad de manera fenoménica entonces, es de considerar desde donde estamos parados y desde donde estamos observando, esto nos lleva a intentar describir las experiencias de la manera más pura posible, omitiendo juicios de valor e interpretaciones del fenómeno. Solo describiendo lo observado, colocando entre paréntesis (o dejando de lado) nuestras experiencias pasadas o creencias.

Sin embargo tuvieron que ocurrir ciertos momentos históricos que permitiesen al hombre cuestionarse el sentido de su permanencia y de qué forma él toma un protagonismo activo en la creación de su medio. Ya las guerras mundiales han mostrado los demonios que dentro de si el hombre posee, creaciones que no han ocurrido sin otra fuente que su estar en el mundo. Frente a estas experiencias fuertes y dolorosas muchas veces el hombre ha tenido que acudir a su interior para poder encontrar un fondo de esperanza y oportunidades las cuales no haya en el mundo que lo rodea, ahí tenemos la experiencia de personalidades como la de Victor Frank en que su experiencia en los campos de concentración, en el meollo mismo del sufrimiento, angustia y desesperación encontró una luz que le permitió trascender la realidad vivida.
Así como Victor Frank, el hombre esta en constante búsqueda de ese sentido, muchas veces se puede encontrar solo ante el mundo y limitado por condiciones exteriores que siente nada tienen que ver con él.
Con ello Victor Frank nos abrió y nos mostró un camino diferente al que estábamos acostumbrados a transitar, nos reveló la esencia del Ser humano, esa capacidad de creación de realidades a partir de la voluntad y que por su puesto implican un cambio de conciencia y búsqueda de posibilidades en lo aquí, en lo cotidiano y que nos dan cuenta del protagonismo activo del hombre en el mundo.

Pero el hombre en su constante búsqueda de ese sentido, se puede encontrar con el miedo de estar solo en el mundo, de no encontrarle sentido a lo que le pasa y a lo que decide, es ese mismo temor y esa incertidumbre lo que hace al hombre libre.
El existencialismo se preocupa justamente de esa paradoja, pues le importa bastante la libertad y la posibilidad de elegir.

Al respecto, otro autor como Kierkegaard hace alusión a esta misma angustia en el hombre producida por su incertidumbre frente a una realidad incomprensible, produciéndole miedo y desamparo. Pero es esta misma angustia lo que lleva al hombre a actuar y a tomar decisiones dentro de su limitación, devolviéndose a si mismo la libertad, la capacidad de elección y decisión, a lo cual él esta condenado.

Entre el hombre y Dios nos dirá Kierkegaard existe un abismo, es decir, no podemos ni siquiera mediante la fé conocer a Dios.
La verdadera fé es un salto, un intento hacia ese abismo el cual implica un acto absurdo y que muchas veces parece sin sentido. Por ejemplo, el hecho de no saber de donde venimos y hacia donde vamos es lo absurdo de la vida y el hombre mismo debe vivir con esa experiencia y soportarlo.
Entonces nos dirá Kierkegaard lo absurdo produce angustia y es de esa misma angustia de la cual arrancamos pues produce dolor, pero a la misma vez podemos decidir que hacer con esa angustia, lo que conlleva a un hacerse cargo de nosotros mismos, nos abre la posibilidad de elegir y retomar nuestra libertad.

Entonces comprendidas y tomadas estas reflexiones, el hombre debe hacer algo con ellas, pues el conocimiento si no se utiliza no sirve y como una planta se seca, se debe regar en la vida cotidiana. Es justamente el humanismo el encargado de llevar este profundo sentido a la praxis.
Los 2 pilares fundamentales del humanismo, es la importancia a lo individual y a lo subjetivo, a aquellas propiedades únicas de cada individuo y a sus potencialidades que le permiten, como lo fueron en su momento a Victor Frank salir a flote, frente a las condiciones, por que no decir, denigrantes en las que se encontraba.
Si se desea alcanzar un estado de conciencia que nos permita enfrentar de la mejor forma nuestra vida cotidiana, entonces es necesario enfrentar al individuo consigo mismo, con sus temores, sus vicios y descubrir sus virtudes, todo dentro de su subjetividad. A partir de ahí descubrir su integridad y conocerse holisticamente en todos los planos, y es justamente ello, lo que lo Transpersonal busca lograr, que el hombre en si busque su bienestar físico, emocional, mental y espiritual, esto ultimo considera que su desarrollo implica afectar a su alrededor y desde ahí tomar responsabilidad y un hacerse cargo de sus elecciones.

Si el ser humano busca constantemente su felicidad, debe buscarlo en lo que realmente perdure, no basta con llenarse con cosas materiales, pues están hechas con un material finito, y como finita es su naturaleza, son perecederas. El existencialismo entrega un contenido tal que le permite al hombre conocer hacia donde van sus decisiones y que hará con ellas, esto en la vida cotidiana acerca al hombre a su salud en todas las áreas que le comprometen tanto corporal, emocional, psíquica y espiritual, le ayudará a ser conciente de a donde lo llevan sus pensamientos y con una mirada mas amplia darse cuenta en donde está y en que condiciones, y por supuesto, decidir que hacer por el y los otros, desde ahí, desde la técnica fenomenológica observarse sin prejuicios, simplemente viendo lo que le pasa en su interior y como esto se refleja en su hacer y en sus actos y conductas. Si se logra, ya sea terapéuticamente identificar contenidos de la psique antes inconscientes verlos sin juzgarlos moralmente, si nos sirven para nuestro desarrollo, podemos a través de la voluntad y análisis profundo incorporarlos a nuestra personalidad.

El existencialismo es una posibilidad que el humanismo Transpersonal a tomado por sus aportes y su preocupación por aquello que el hombre hace en el aquí y ahora, en sus búsqueda por algo permanente en él y que lo libre de todas sus angustias, temores y vicios que denigran su auto imagen y amor propio. Si podemos incorporar en nuestras vidas el hecho de que solo está en nuestras decisiones y elecciones la capacidad de encontrar la libertad y lo permanente, sin duda que lograremos trascender cualquier estado de conciencia que nos tenga estancados en nuestro desarrollo, y es justamente lo que la psicología Transpersonal se ocupa al permitirnos tener tales experiencias que nos permitan trascender el estado actual y a veces ordinario en el que nos encontramos y así expandir y acrecentar nuestras posibilidades y elecciones. Podremos como el héroe dejar una etapa atrás y saber que todo lo que nos pasa y que todas las crisis que nos llegan, no son más que cambios de conciencia, pieles antiguas de las que nos debemos deshacer.


Tomo al respecto una frase de Jean P. Sartre “La existencia precede a la esencia”.

El hombre en razón a sus actos y a la vez en el estar en el mundo va definiéndose individualmente, de esta misma forma constituye sus valores, virtudes y vicios y que en todo momento utiliza al lugar de hacer sus elecciones. Es decir, sus actos descubren y a la vez conforman su esencia.
Esto implica para el Humanismo Transpersonal el incitar y desarrollar en las personas y por sobre todo lograr llevar a su conciencia, que de todo lo que se puedan aquejar no es mas por sus fallidas elecciones, nuestras inconscientes tendencias de miedo por no pasar por la angustia y como decía Kierkegaard tratar de evitar el abismo.

Llevando esto a lo práctico, el Humanista Transpersonal debe aliarse con su inconsciente, porque la conciencia ya se conoce, es el inconsciente lo que no es considerado. Tomando la fenomenología existencial, el Transpersonal debe simplemente identificar y luego observar sus contenidos, sus arquetipos psíquicos, ojalas sin juzgarlos, de otra manera estaría simplemente negando su existencia y la fuerza que ejercen en la personalidad, y ver como los tiene definidos para poder aceptarlos e incorporarlos a la conciencia, luego de identificar ciertos arquetipos (dependiendo de la profundidad del análisis) y lograr una cierta compensación de contenidos concientes e inconscientes poder ver que había detrás de ellos, es decir, como nos diría C. Jung en <> ver que hay detrás de la mascara y poder identificar lo que corresponde mas a la individualidad, aspectos propios del ser, que habían estado tapados por su persona social y que ahora definirán su subjetividad permitiéndole su Ser – con – otros como diría Heidegger pero sin perder su individuación.

jueves, 2 de julio de 2009

Breve reseña de Misticismo y Espiritualidad.


Para comenzar daré un esbozo de 3 conceptos importantes en lo que se refiere a espiritualidad.

Religión: En un principio el término religión comenzó como una palabra filosofía utilizada por los místicos, esta palabra proviene del latín religiare, que significa volver a ligar. Y en estricto significado se refiere a volver a ligar a Dios con el Hombre.

Misticismo: es la práctica de los místicos, Místico se le llama a aquel que dedica su vida al encuentro con Dios. Es el hombre que a través de su voluntad, con el conocimiento y la práctica puedan desarrollar sus facultades internas que lo unan a la verdad última. Verdad a la cual se dice todas las religiones apuntan al fin, pues ese conocimiento es Primordial y perenne.

Espiritualidad: Es el conocimiento, que llevado a la practica es de tal naturaleza que permite al hombre desarrollar facultades virtuosas y que le permite acceder a planos mas haya del cotidiano. Por sobre todas las cosas la espiritualidad apunta al desarrollo del espíritu en el hombre, pero en sus acciones en el mundo, no como conocimiento netamente mental.

Su relación es estricta, pues la religión tiene como función volver a ligar al hombre con Dios, aunque en los tiempos de hoy podemos ver, que tal vez el verdadero sentido del concepto religión se ha corrompido a tal nivel que muchos tienen una religión, pero pocos trabajan por devolverse esa conexión con lo divino, o mas aun, con Dios mismo.

Así el misticismo le entrega al hombre las herramientas, practicas y conocimiento teórico tal que pueda desarrollar en sí mismo virtudes que le permitan acceder a planos mas altos de existencia. Se dice que el plano mas alto al que el hombre puede aspirar es el espiritual, pues ahí se encuentran las fuerzas que emanan desde Dios y hacen al hombre digno al reconocerse como chispa que emana desde Él. El místico puede ser cualquier persona que por una llamada interna a decidido embaucarse en un viaje de conocimiento, pero un conocimiento dirigido hacia si mismo, pues no hay verdad mas grande y pura que el amor a conocerse, es una premisa que nada podrá reemplazar, ni por el pedazo de roca mas rica.
Así el trabajo del místico no se da en un momento determinado del día, ni del mes ni del año, si no su trabajo es en todo momento en su vida. El trabaja por amor y según dicen, es la razón más pura por la que el hombre puede empeñarse a lograr.
Muy trastocada esta hoy en día la palabra místico, ya que el sentido común de la palabra denota a aquella persona que se caracteriza por un desarrollo o más explícitamente, por facultades psíquicas que le permiten ver, sentir o experienciar aquello que el común de la gente no acostumbra. Por ejemplo, médium, ver el aura, predecir el futuro, adivinación y un sin fin de actividades que nada tienen que ver con el autentico desarrollo espiritual.

Ahora podemos entender que el verdadero místico trabaja para conocerse, al mismo tiempo mientras el místico se redescubre, va redescubriendo todo a su alrededor. El verdadero trabajo del místico se da en la vida cotidiana, ahí es donde el comprueba su desarrollo, ahí ve los frutos de los ejercicios que practica a diario, y del conocimiento teórico aprendido. Pero así como bien practica, también el místico conoce y aprende, Pues quien conoce intelectualmente pero no practica es un mal místico, pero quien practica sin conocer es un ignorante osado.

Y he ahí la Verdadera espiritualidad, como decía en el tan conocido, Oráculo de Delfos - “Conócete a ti mismo y conocerás el Universo y sus Dioses”.