El Kybalion: «Dondequiera que estén las huellas del Maestro, allí, los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par». Y además: «Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría».
Introducción
El blog tiene la intención de esparcir conocimiento en áreas como la psicología, espiritualidad y misticismo, la información tendrá como fuente autores relacionados con las temáticas anteriormente señaladas, ademas de mi propia autoria. La finalidad no es dar información o conocimiento que yá se conoce sino contribuir con el mismo según mi propio trabajo y reflexión ,por su misma naturaleza las palabras expresadas serán de un aliento hipotético, sin fin de absolutismos ni caracteres de verdades únicas.Que este blog contribuya no solo al autoconocimiento, sino a la reflexión de cada uno de los lectores, en planos tan altos como el espiritual hasta el tan cotidiano terrenal.
domingo, 11 de marzo de 2012
Ensayo: El Impacto de la Globalización en la Psicología, valores humanos y el proceso de Individuación.
Introducción a una globalización de las comunicaciones
Podemos dar cuenta que desde el momento en que se establecieron relaciones políticas, económicas, culturales y sociales a nivel mundial, es decir, un alto grado de comunicación entre los países, y no solo vecinos, llevó consigo un sin numero de repercusiones a nivel cultural tan grande, que no solo se mezclaron las monedas de los estados y sus intercambios de valores, sino mas grande aún, hubo una destrucción de ritos y del sentido que estos daban a la vida cotidiana de los diferentes pueblos, ciudades y naciones.
Con la llegada del Internet a la vida de millones de personas, no solo se han mejorado los estándares en la forma de comunicación de las personas, mas allá de ello, a agregado a la identidad nacional o pueblerina de cada nación, un sin número de actitudes, valores, vicios, hábitos y conductas arraigadas tan fuertemente en cada individuo, que ya hace difícil conocer que es lo que lo diferencia a él de los otros. Ha llegado hasta la personalidad e intimidad de las personas en su misma cotidianeidad. Esto se puede ver reflejado en las sociedades occidentales sobre todo en la forma de ejercer su papel y sus roles sociales, destacando el rendimiento en una o tal empresa, sin destacar su papel preponderante como persona individual, con derechos, y una vida fuera de su trabajo.
Podríamos pensar entonces que el dilema de los días de hoy tal como nos contó en su tiempo Maquiavelo “El fin justifica los medios”, estaría en muchos lugares de nuestro planeta tan vigente como el internet en nuestras vidas.
Ahora si del internet y los medios masivos de comunicación queremos hablar, tenemos una gran lista que enumerar, en beneficios y dificultades que los psicólogos han debido lidiar estos últimos años.
La comunicación entre las personas puede haberse abierto hasta fines inconcebibles en alguna época. Por ejemplo hablar con parientes que se encuentran en otros países ha sido uno de los grandes “bonus” que se le atribuye a la globalización de los medios. Pero si nos acercamos a millones de hogares, familias que se constituyen por adolescentes y más aún, niños en plena edad de la pubertad, se puede observar un rico nivel de comunicación con sus pares, vale decir, con sus amigos y gente que los rodea, pero si giramos la atención y notamos su relación con sus padres, tal vez vemos que su relación parental es totalmente diferente a como lo es con sus amigos. Talvez ha sido que el internet nos ha acercado con nuestros pares y parientes más lejanos, pero al costo de alejarnos de las personas que tenemos a nuestro alrededor. Nuestra realidad se ha convertido en una relación virtual, escondiendo nuestra verdadera identidad detrás de un “nickname”.
Al respecto podemos hacer un acercamiento clave en materia de psicología y las relaciones que hoy en día se han dado en materia de sociedad, de individualidad y autoconocimiento.
[Continua.....]
lunes, 30 de enero de 2012
Tres conceptos fundamentales de la filosofía existencialista y la línea límite de la conciencia
-El Ser en sí y el Ser para sí:
En Sartre la definición de Ser en sí implica una totalidad que es acabada, que no está sujeta a cambio. Esa totalidad no requiere mas para si, ya que está completa, solo siendo.
Por su parte el Ser para sí implica un proceso de cambio y desarrollo constante, no es algo acabado. La esencia en el Ser para sí no está constituida, sino que se va construyendo a través de las experiencias.
-La responsabilidad:
Ésta implica que el hombre posee constantemente una capacidad de elegir. Ello a su vez va conformando su individualidad en el mundo, pues es el quien decide ser aquello que quiere ser, a su vez que se elige a sí mismo también va influyendo su mundo y el mundo de los hombres, otorgándole significado y sentido a este. Desde ahíel hombre debe ser conciente de lo que escoge “para si” pues no solo lo determina a él si no además su mundo. He ahí el hacerse cargo y la responsabilidad.
-Vivir en el aquí y ahora- la importancia del presente:
Su importancia radica en que el hombre al ir constituyéndose a partir de sus elecciones, lo hace consciente de sí mismo en el momento presente, reconoce que lo que toma para si, ahora irá constituyendo su esencia como ser humano. Actuar en el aquí y ahora surge como una necesidad de tomar conciente de mis elecciones.
La línea limítrofe y los conceptos fundamentales del existencialismo
Es una demarcación o más bien un conjunto de demarcaciones que va definir mis límites en lo que soy y no soy. Esta línea va a marcar principalmente una frontera entre mi persona o mejor dicho mi identidad y la realidad externa, es decir, hasta donde abarca mi identidad en relación con el mundo.
El pretender ser algo antes de ser – en – el- mundo (es decir, antes de vivir en mis experiencias y desde el actuar decidir quien soy) nos limita y nos predefine, es poner antes la esencia y luego la existencia.
El existencialismo nos dice que nuestra posibilidad de elegir a pesar de vivir en la angustia de la existencia nos hace libres y que es imposible no elegir. Es importante reconocer nuestras elecciones ya que ellas mismas han definido nuestra identidad actual y no solo eso, sino además al hacer elecciones también estaremos definiendo y creando humanidad. Debido a que nuestras elecciones influyen en todo en cuanto nos rodea, de ahí que tomar conciencia de ello y la responsabilidad que implica sea un estar con otros.
Aquí entra la línea limítrofe dando cuenta de cuan importante es definir lo que soy y lo que no soy; y que tal vez esta línea se hace mas delgada en el momento constante en que elijo e influyo a otros de forma conciente.
Cada cual elige lo que quiere para si mismo.
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jueves, 12 de enero de 2012
Sobre el cambio en psicoterapia, perspectivas vinculares y dialécticas.
Desde un comienzo se ha explicitado por diversos autores y diversas corrientes psicológicas las dificultades que se encuentran a la hora de definir y alcanzar un consenso teórico-práctico con respecto a que es el cambio en el proceso de psicoterapia. Este, a partir de consideraciones generales ha alcanzado posibles acercamientos a definiciones que aclaran este difuso concepto.
Desde una perspectiva académica se nos ha definido de esta forma: “En psicoterapia, es una alteración cuantitativa o cualitativa de uno o varios aspectos de la persona en el contexto de sus relaciones consigo misma, con otros y con el mundo. Por lo tanto su dimensión central es la ampliación de posibilidades de experiencia o mundo experiencial.”
Al ser definido de esta forma, el cambio en psicoterapia pasaría a conformar una instancia en donde el componente principal es el estar en relación y que solo bajo esta circunstancia se es capaz de ampliar estas posibilidades de experiencia y que además, agregamos es fundamental definir al cambio como un proceso, el cual requiere de una necesaria continuidad en el tiempo.
Pero ¿Que es esto de estar en relación?
Dentro del contexto psicoterapéutico, sobre todo en las teorías freudianas, la relación paciente-terapeuta estaba limitada a la escucha, observación e interpretación de los contenidos del paciente por parte del terapeuta y a la evocación de recuerdos, sensaciones, emociones y pensamientos por parte del paciente.
El terapeuta se definía metafóricamente como una especie de recipiente o maquinaria en donde se deposita el material terapéutico y este, sin perturbación alguna puede dar su interpretación al que está en aquel diván.
Este tipo de relación está estructurada en su base (o en algún punto pensada) de manera unilateral, en donde el terapeuta, al parecer, se demuestra experto e intocable con lo que le sucede al otro, por lo tanto se sabe en las mejores condiciones para dar sus interpretaciones.
La dialéctica, (como proceso intersubjetivo) en este tipo de estar- con- un- otro adopta características epistemológicas particulares a partir de la mirada y el enfoque que adopta el terapeuta en relación a su paciente y que tiñe las posibilidades de interacción de una forma particular, dicho de otra manera limita la mirada terapéutica y por lo tanto su abordaje en la práctica clínica, asunto no menor si tomamos conciencia del impacto y de los elementos que están puestos en juego en las intervenciones psicoterapéuticas que de una u otra forma impactarán de manera particular a los pacientes.
Al respecto, el cambio, entonces es dado desde esta perspectiva, en una dialéctica que es referida en un contexto de paciente enfermo e ignorante de si mismo y un terapeuta omnipotente, conocedor y experto.
C.G. Jung por su parte, fue uno de los primeros en cuestionar esta postura unilateral y omnipotencia de la práctica psicoanalítica, sin embargo reconoce al igual que la perspectiva freudiana el contexto dialéctico en que se produce el cambio, pero a diferencia de las posturas freudianas acerca de lo que sucede en ese “estar”, la dialéctica en cuanto proceso psíquico dinámico, adopta un cambio significativo en la manera de percibir el estar en relación y lo define como una interacción entre dos sistemas psíquicos. (Jung, 2006).
Este cambio en la percepción de lo que sucede por ejemplo en la práctica clínica se puede ver graficado en lo que Jung denomino el Campo Transformativo:
Aquí podemos observar que tanto la conciencia del terapeuta (CC. T) esta en una relación directa con la conciencia del paciente (CC. P) y en esta dimensión cabe todo contenido verbal o corporal que es percibido tanto por terapeuta y paciente de manera evidente o conciente, es decir, “a” .
Pero además se agregan otras dimensiones de interacción, de las cuales “b” implica todo contenido que va desde la conciencia del terapeuta hacia su propio inconsciente y viceversa, como por ejemplo sus propios sueños y fantasías, lo mismo está presente en el paciente, esta relación conciencia – inconsciente y sus respectivos símbolos e imágenes que desarrollan una relación o compensación.
En tercera instancia encontramos “c” lo que da cuenta que en la relación terapéutica suceden cosas que ni paciente ni terapeuta alcanzan a llevar a la conciencia pues este se sitúa en un nivel mas profundo y sutil.
Y la perspectiva o nivel “d” es lo que creemos es fundamental en la diferenciación dialéctica establecida por Jung a diferencia de la dialéctica freudiana. Aquí se señala una interacción en donde el paciente es capaz de ser conciente de aspectos inconscientes del terapeuta y que este ultimo en alguna instancia aun no es capaz de percibir de si mismo (o por lo menos no se da cuenta que lo está manifestando) y al contrario, sucede lo mismo con el terapeuta en donde este da cuenta de contenidos inconscientes que el paciente no reconoce en si mismo.
Así la dinámica entre “b” - “d” y “c” en relación al terapeuta puede dar cuenta de lo que ocurre psíquicamente en la contratransferencia en donde aspectos inconscientes del paciente se relacionan inconscientemente con los del terapeuta, pero que pueden alcanzar la conciencia de este, trabajo que es indispensable desarrolle este último en un trabajo psicoterapéutico.
Por su parte las “b” – “d” y “c” del paciente constituyen la Transferencia en donde este tiende a repetir las dinámicas vinculares reiteradas de su pasado con el terapeuta y que es trabajo de este mismo ayudar a llevar a la conciencia del paciente.
Desde esta perspectiva, esta diferenciación produce una expansión en las consideraciones y percepciones de lo que el psicoanálisis tiene en cuenta de lo que es posible de ocurrir en psicoterapia, al parecer son muchos mas factores los que estarían influenciando el cambio en la práctica clínica. Cabe preguntarse entonces ¿Es realmente posible un terapeuta que no se vea afectado en algún nivel por lo que le pasa a cada paciente que entra consigo a terapia? y por lo tanto, si cambia un sistema psíquico a través de la llamada dialéctica, recordemos la definición de Jung, en tanto que interacción entre dos sistemas psíquicos. ¿Podría no verse afectado el funcionamiento psíquico del terapeuta?.
A partir de lo ejemplificado en el campo transformativo comenzamos a preveer las diferencias fundamentales surgidas en la manera de percibir la psicoterapia, y por ende los factores que influencian el cambio.
Primero que todo, al definirse como interacción entre 2 sistemas psíquicos, estamos describiendo una situación en donde ninguno de los dos sujetos queda exento de ser afectado, pues el estar en este tipo de relación (que ya no es solo física, sino además psíquica) las fronteras (aparentemente) establecidas por el psicoanalista, se diluyen y queda inmerso y vulnerable a las influencias psicológicas de la situación terapéutica.
Por lo tanto la relación en psicoterapia ya no estará limitada sobre lo que le pasa al paciente en si mismo, sino, además en gran parte a lo que me pasa a mi con respecto a él y a él con respecto a mi.
Desde estas consideraciones vamos viendo como el proceso en psicoterapia se complejiza mas y el cambio abarca mayores dimensiones de las que creíamos posibles.
Sin duda representa sino una amenaza y/o un riesgo para el terapeuta, ¿Por qué entonces se utiliza este método dialéctico?
En primera instancia o vulgarmente se cree que lo dialéctico es simplemente un método utilizado a través de la palabra y que el intercambio de aspectos concientes e inconscientes se realiza principalmente a través de esta. Sin embargo la práctica clínica enseña, que el cuerpo tiene mucho que contar, junto con posturas, gestos voluntarios e involuntarios (en su mayoría) entre otras manifestaciones, por ende al tomar en cuenta al cuerpo dentro de esta comunicación, extendemos la importancia de lo que ocurre “entre nos” en el proceso Dialéctico y este no solo se expande a las “curas por el habla” sino a toda posible técnica e intervención que tenga como principio abarcar en grado profundo o significativo aspectos individuales del paciente.
Hay técnicas que remiten a solucionar aspectos particulares, a complicaciones específicas las cuales son válidas a partir de lo que el paciente estipula como necesario trabajar, para ello la intervención dialéctica puede ser reemplazada por intervenciones más superficiales y de poca duración.
El terapeuta puede hacer uso de procedimientos más “mecánicos” y automáticos para su tratamiento, que en rigor son complicaciones menos rigurosas y más “superficiales” en cuanto no requieren profundo examen de la realidad o historia del paciente. Sin embargo un estudio profundo en psicoterapia implicará tomar en cuenta aspectos únicos e individuales del paciente que no se pueden pasar por alto y que por lo tanto la relación paciente-terapeuta se hace necesariamente un proceso dialéctico (Jung, 2006).
Esto implica que en el proceso dialéctico de una psicoterapia es fundamental reconocer la complejidad y la diversidad de los procesos psíquicos de cada paciente lo que se traduce en la capacidad de lograr ser El mismo, de manera que “la cura” y/o el cambio sean gradualmente posibilitados por el propio proceso del individuo y claro está, que, desde esta perspectiva, la transformación del paciente en cuanto a cura va a estar determinada no solo por el mismo, sino aspectos o contenidos que escapan, de manera significativa, al acontecer conciente de ambos, paciente y terapeuta.
Entonces el cambio estaría posibilitado en primera instancia por lo que el paciente desea trabajar y hacer por si mismo (esto considerando aquello que sabe o que no sabe de si mismo o aquello que lo impulsa a la transformación).
Pero aquí nos encontramos con otra dificultad teórica. Si el paciente no sabe que es lo que lo impulsa a cambiar y tampoco sabe en que momento llega a convertirse en lo que propiamente es. ¿Qué determina la conclusión de su cambio, transformación o cura en el proceso psicoterapéutico?
Volvemos entonces a lo que el procedimiento dialéctico nos puede entregar al respecto.
Como lo dialéctico se realiza desde una fenomenología acerca de lo observado, en este caso, del paciente, de sus procesos, este deja fuera de si cualquier prejuicio y dirección que pueda pretender dar el terapeuta. El proceso responde simplemente a lo que el paciente quiere para si. Esto se puede ver retratado en casos en que la persona posee ya una marcada individualidad y define su transformación como un costo excesivo para su personalidad (Jung, 2006), al terapeuta no le quedaría más que retirarse y no forzar una transformación o un cambio, así posibilita la apertura creativa al proceso de individuación.
Este proceso de cambio espontáneo y natural denominado por Jung como individuación es percibido por los pacientes por ejemplo como influjos de imágenes que surgen principalmente en el ámbito onírico de manera espontánea y la capacidad de restitución compensatoria entre lo conciente y lo inconsciente permite un conocimiento mas acabado de sí mismo abarcando su totalidad.
Por ello, la individuación desde este punto de vista resulta ser la tendencia innata de la psique para alcanzar la totalidad.
Bibliografía
-Jung C.G. (2006), La práctica de la psicoterapia, Cap. II consideraciones de principio acerca de la psicoterapia práctica, en obra completa Vol.16, Madrid: Trotta.
-Sassenfeld A. (2010) cátedra psicología clínica, “Perspectivas sobre el cambio en psicoterapia”, Universidad del pacifico, Santiago de Chile.
-Banderas, F. (2009) Cátedra psicología de la comunicación, “El campo Transformativo” en clase “El símbolo y Paradoja”. Universidad del Pacífico. Santiago de Chile.
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martes, 10 de enero de 2012
Reseña Hermetismo y Alquimia
Es verdad que hoy en día la tarea de aquellos que buscan aproximarse a una doctrina o a un ejercicio serio de transformación interior, se ven limitados en la forma en que se expresan las experiencias y los símbolos. Tal como nos expresa Wirth (2005) ha resultado en un descrédito de las antiguas doctrinas como la alquimia, ya que se ha ido perdiendo la comunicación y el entendimiento del lenguaje con que lo espiritual o a lo que el mundo interno anímico se refiere, suele aparecer a la conciencia.
Así para poder comprender estos principios y dinámicas de transformación los antiguos hermetistas tuvieron que necesaria mente recurrir a ciertas alegorías y símbolos para darse a entender. De modo que se hace estrictamente necesario comprender ciertos símbolos para poder acceder al conocimiento espiritual profundo. De esta forma el conocimiento de lo sagrado se protege a sí mismo, debido a que ciertos símbolos solo estarán disponibles en su total manifestación para solo aquellos cuya conciencia permanezca preparada y cuyo corazón permita ser fiel depositario de la verdad y amor. Simbolizado por aquella llama que aquellos altísimos iniciados destacan en su libro - el kybalion.
Los tres Principios
En el hermetismo encontramos el principio primordial que da origen a toda cosa en la creación. Ellos lo llaman la Lux Infinitum o lo que en su correspondencia los cabalistas llaman el Aor Ensoph (Ain Soph).
Esta luz infinita yace en cada una de las cosas, aunque le corresponde a cada uno ir reconociendo, o en lenguaje psicológico, ir haciendo más conciente.
Este centro (la fuente de toda existencia) se revelaría como un fuego interno, lo que los alquimistas denominarían su Azufre, y tiene una naturaleza expansiva. Sin embargo este principio lumínico además se manifestaría de forma externa, el cual está constantemente influenciando al centro, esta sustancia se reconoce con el nombre del mercurio.
Ambos principios, es decir, el azufre que es lo que sale y el mercurio, lo que entra, necesitan de un tercer elemento que los sostenga, equilibre y contenga. Hablamos de la Sal.
Estos tres aspectos o manifestaciones del principio primordial, se encuentran en todas y cada una de las cosas.
El mercurio también recibe el nombre de AZOTH de los sabios ya que en él está contenido todo el origen. Este acrónimo hace referencia a la primera y última letra de los principales alfabetos utilizados por los hermetistas. Encontramos la “A” tanto de los latinos como la alpha de los griegos y la Aleph de los hebreos. La ultima letra de los latinos en la “Z”, la “O” en la Omega de los griegos, y la “TH” en la Thau de los hebreos. Así se completa y cierra un ciclo con la palabra AZOTH.
Al Azufre le corresponden cualidades masculinas como la energía expansiva, el coraje, atrevimiento, audacia, liderazgo. El crea, inventa y otorga.
Al Mercurio corresponden virtudes complementarias como lo femenino, la calma, el retraimiento y la resignación. El adivina, siente, ensueña, imagina y comprende. Desde la alquimia el mercurio es reconocido como dueño de todos los contenidos primordiales, en psicología analítica el inconsciente colectivo es contenedor de todas las experiencias y conocimientos de la psique humana.
La Sal por su parte, siendo el equilibrio de estas 2 polaridades, es la estabilidad, el medio conciliador, y por ende, el símbolo de la sabiduría, se dice de ella. Es por correspondencia aquello que en el ser humano, se encuentra en el medio (no en el centro), entre el alma del individuo y el espíritu colectivo, de ahí su característica mediadora y de la cual el adepto debe hacerse completo cargo, puliéndola, purificándola en la putrefactio, separando la innecesario de lo esencial.
Debido a que todo proviene del gran Todo, el ser humano debe trabajar y buscar unirse a la fuente y al creador de todas las cosas. En ello está el papel de la purificación de la sal alquímica. Preparar a la personalidad, su permeabilidad ante aspectos más esenciales, puros y espirituales del Ser.
Así podemos obtener que un azufre armonizado por una sal purificada en mercurio. Es un querer particular en armonía con un plan superior, por medio de un yo equilibrado y elevado.
Nos encontramos entonces que desde esta perspectiva, el trabajo de la individualidad es realizar una alianza, armonizando la propia vida del Ser interior con los aspectos terrenales del mundo exterior. Lo que los alquimistas llamarían sublimar la materia prima, espiritualizarla, elevarla de modo que el alma individual pueda abrirse paso en una conciencia cada vez menos egoica, y así alcanzar la llamada reintegración occidental, el nirvana budista y la iluminación indu, en el gran Todo.
Referencias
-Wirth, O. (2005) Teoría y Símbolos de la Filosofía Hermética, Traducción del francés y resumen de Ismael Berroeta. Disponible en Ebook: http://eruizf.com/biblioteca/martinistas/oswald_wirth/oswald_wirth_teoria_y_simboloss_de_la_filosofia_hermetica.pdf
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domingo, 18 de diciembre de 2011
La hermeneutica como transcripción de textos sagrados
La Hermenéutica:
Este término proviene del verbo griego ἑρμηνεύειν (jermeneueien) que significa interpretar, declarar, anunciar, esclarecer y, por último, traducir.
Significa que alguna cosa es vuelta comprensible o llevada a la comprensión. (Wikipedia, 2011)
Se considera que el término es proveniente del nombre del dios griego Hermes, el mensajero, al que los griegos atribuían el origen del lenguaje y la escritura y al que consideraban un dios de la comunicación entre los mundos inferiores, el de los humanos y los mundo de los dioses superiores, así también era el responsable del entendimiento humano; además podemos agregar que originalmente expresaba la comprensión y explicación de un dictamen oscuro, poco entendible y enigmático de los dioses u algún oráculo, que manifestaba una interpretación correcta. Hermes resultaba ser una suerte de traductor, de ahí que este sea considerado como el responsable de traducir y dar a conocer el conocimiento hallado en las escrituras sagradas, algunas formas análogas de dioses que cumplen un papel similar, es el de Thot, en la mitología Egipcia.
En si, la hermenéutica resulta ser un arte y una ciencia de interpretar textos, en sus orígenes se refería a la interpretación de textos sagrados como la interpretación de textos bíblicos.
Carrasco (2007) propone que el problema surgido en la tradición hermenéutica medieval al respecto de la interpretación de los textos sagrados como la biblia, era como poder reconciliar la infinidad de posibles interpretaciones con lo que el mismo mensaje y escritura pretendía comunicar. Tomando en cuenta que era la transmisión de la palabra de Dios, esta debía transmitir, la Verdad.
En este esfuerzo es como surgieron un sinnúmero de elaboraciones enciclopédicas.
Así fue como comenzaron a asignarle diversos simbolismos a los distintos elementos del mundo real.
“En estas enciclopedias el mismo símbolo puede asumir significados contradictorios, de tal modo que el león es, a la vez la figura de Cristo y la del diablo.” (Carrasco, A. 2007, Pg 64)
Para poder suplir estas dificultades, el mundo católico debió a través de un esfuerzo no menor, intentar objetivar este simbolismo, de modo de intentar disminuir esta ambigüedad en los textos.
Uno de los tantos religiosos que intento y logro en cierta manera de permitir una disminución de esta interpretación alegórica y simbólica libre de los textos fue Tomás de Aquino en el siglo XIII (Carrasco, A.) quien logró que se promulgara una cierta lectura literal o histórica de los textos. A él se le atribuye el sentido literal de la hermenéutica.
Hermetismo
“Mientras Santo Tomás de Aquino imponía su privilegiada lectura de la Biblia y la filosofía natural renovaba sus intentos por develar el universo, un nuevo sentimiento emergía entre los poetas, filósofos platónicos, pensadores de lo religioso, alquimistas, magos y kabbalistas. Era una nueva búsqueda de la analogía y de la afinidad universal, que influenciaría las teorías y prácticas artísticas, las nuevas teorías del mito y proveyó una nueva religión para muchas personas que ya no creían en el Dios de la teología” (Eco, en Carrasco A. Pg. 65)
Roob A. (1997) definirá el Hermetismo como una ciencia de las antigüedades que según un sin numero de textos cuenta su proveniencia del antiguo Egipto, y del llamado en griego; El Tres Veces Grande, Hermes Trimegistos. Su nombre proviene del antiguo Dios alado Griego y conocedor de las Artes Hermes (en latín Mercurius) y del Dios Thot, dios de la escritura y la magia. Se dice que este fue un antiguo faraón que escribió mas de 30.000 textos relacionados con la alquimia en donde encontramos su mas famoso escrito “La Tabla de Esmeralda” además de otros manuscritos sobre filosofía en donde se destaca su “Corpus Hermeticum” un compendio de 24 textos sagrados escritos en Griego en donde se dan a conocer las principales creencias de esta filosofía, mas tarde llamada por los adeptos como Filosofía Hermética.
Esta expresión simbólica da pie a las múltiples críticas que se le ha hecho al esoterismo, pues se le discute el reservado conocimiento destinado a solo unos pocos.
Es verdad que hoy en día la tarea de aquellos que buscan aproximarse a una doctrina o a un ejercicio serio de transformación personal, se ven limitados en la forma en que se expresan las experiencias y los símbolos, hoy en día, ha resultado en un descrédito de las antiguas doctrinas simbólicas, ya que se ha ido perdiendo la comunicación y el entendimiento del lenguaje de lo espiritual y a lo que al mundo interno anímico se refiere. Al aparecer a la conciencia pareciese ser un cúmulo de figuras sin sentido ni trascendencia.
Así para poder comprender estos principios y dinámicas de transformación anímica y espiritual, los antiguos hermetistas tuvieron necesariamente que recurrir a ciertas alegorías y símbolos para darse a entender. De modo que se hace estrictamente necesario comprender ciertos símbolos para poder acceder al conocimiento espiritual profundo.
Lo que caracterizo profundamente a esta filosofía fue su capacidad de establecer conexiones entre todos los elementos del universo a partir de una impronunciable Fuente de Todo. (Carrasco, A.)
Referencias
-Carrasco, A. “La interpretación simbólica del mito”. En “Aportes en psicología Clínica analitica Junguiana.” Volumen I, año 2007, universidad Adolfo Ibañez. Santiago, Chile.
-Roob, Alexander. (1997), Alquimia y Mística. Italia: Editorial Tashen.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Hermenéutica Contemporánea de Paul Ricoeur
Hoy en día la hermenéutica contemporánea está inserta en el paradigma constructivista (Durán, 2009) el cual considera:
-No se presupone una verdad establecida y externa (extraña)
Esto implica poder posesionarse y situarse frente al mundo del texto y dejarse impresionar por él, y desde ahí, traducir.
-Se realiza sobre un texto escrito, por lo tanto requerirá de un cierto distanciamiento que permita observar lo leído para luego establecer una apropiación de lo leído, es una búsqueda del sentido último que perciba el sujeto sobre si mismo, por ejemplo el relato o lectura de un mito.
-Por lo tanto el escrito esta sujeto a aspectos temporales, hasta que este discurso pasa a ser un escrito y es interpretado por aquel que lo recibe (lector).
Al respecto “Por una parte, la fenomenología de la religión procura encontrar el sentido de los símbolos, ritos y mitos religiosos recuperando el sentido de lo sagrado a través de la descripción fenomenológica de los símbolos y buscando revelar su verdad a través de la emergencia de la intencionalidad significativa del símbolo. De ahí que los símbolos no sean nunca arbitrarios ni tampoco creaciones antropológicas sino una expresión del ser, un dirigirse del ser a los hombres y una revelación del sentido del ser a lo humano.
La fenomenología de la religión busca recuperar el sentido primigenio de los símbolos a través de la restauración de un sentido que se escucha como una proclamación a la cual se rinde obediencia.” (Kaulino, Pg. 69)
Por lo tanto esta hermenéutica contemporánea, propone que el símbolo desde el punto de vista de Ricoeur (Kaulino 2007) resulta ser un conocimiento vivido por el propio individuo que lo experimenta en sí mismo, y este símbolo procura una mayor reflexión, que ejerza en la conciencia un mayor conjunto de elementos puestos a su disposición, trabajando en pos de un acrecentamiento de esta misma conciencia, que permita expandirse y crecer en un darse cuenta del mundo que lo rodea.
Ricoeur nos diría (Kaulino 2007) que esta conciencia requiere de su propia voluntad en un esfuerzo mismo por existir y salir cada vez más de una realidad que es ilusoria. Esto se lograría a través de una reflexión que procure una recuperación del sentido de formas análogas y diferentes de existir en el mundo.
-“El texto es una producción y como obra se objetiva y puede ser explicado y comprendido. Se borra la dicotomía entre comprender y explicar o entre verdad y método, instaurándose una relación dialéctica en que la comprensión sólo es posible mediatizada por una explicación de la disposición formal del texto”. (Kaulino, Pg. 76).
Esta explicación puede ser realizada en tanto haya alguien, un sujeto que se encuentre en frente a tal obra, por lo tanto la disposición formal del texto adquiere significancia subjetiva y por lo tanto fenomenológica en cuanto el individuo reconstruye a través de la interpretación una comprensión de la obra “…advierte Ricoeur que esta es una condición de la obra en general” (Kaulino A. Pg. 76) y que posibilita la creación, como dijimos anteriormente, de mundos alternos que se despliegan en cada obra.
Ahora, si tomamos como obra en particular del quehacer humano los mitos, podemos acercarnos a ellos, como una posibilidad del poder ser.
Esto posibilita a la obra, al texto, o en el caso de los mitos, a una apertura de nuevas posibilidades, posibilidades por supuesto subjetivas de quien interpreta. Kaulino (2007) Recalca la función amplificadora del texto como una capacidad de apropiarse, de hacer con uno esas proposiciones y permitir que el lector se exponga a contextos abiertos, de nuevos mundos, nuevas realidades y elecciones y así perciba un sí mismo mas amplio.
Esta capacidad es una facultad imaginativa o en palabras de Kaulino (2007) una variación imaginativa del ego.
Esta imaginación, permitirá posicionarnos desde una perspectiva más abierta, flexible, y creativa frente a los contextos que surgen en la cotidianidad, de modo que, frente a la rigidización de posturas cognitivas (auto relatos), posturales (el cuerpo como correlato psíquico) y emocionales (capacidad de experimentar mayor espectro de emociones) la imaginación posibilita la apertura espontánea a formas análogas de ser en el mundo, quitándole protagonismo y fuerza a esas pautas rígidas de comportamiento, logrando situarnos en el lugar que anteriormente no nos atrevíamos a ocupar. (Por ejemplo, imaginarnos siendo jefes o discípulos, siendo hijos frente a los padres o como padres frente a los hijos).
Referencias:
-KAULINO, Adriana. Más allá de la reconciliación: La hermenéutica critica de Paul Ricoeur. Trans/Form/Ação, (São Paulo), v.30(1), 2007, p. 65-80.
-Durán, Fabiola “Cátedra Visión integral” Clase Resumen “La hermeneutica” Unidad 3. Universidad del pacifico. Santiago-Chile 2009 Apuntes PPT.
viernes, 7 de octubre de 2011
MEDITACIÓN E IMAGINACIÓN – ALQUIMIA Y PSICOLOGÍA
Para hacer un acercamiento a la influencia de la imaginación en el proceso psicoterapéutico, nos hemos tomado de la actividad de la meditación y como es que confluye con el proceso de imaginar.
Podemos hacer un paralelo que es clave en este principio entre la alquimia y la psicología, ambas actividades del hombre como un intento de acercarse a lo divino o en palabras contemporáneas, ayudar a promover el proceso de sanación en el individuo que se vive desde estas dos perspectivas (alquimia y psicología transpersonal) como una transformación, un cambio o transmutación de las sustancias que es por correlación, las actitudes, emociones, pensamientos o contenidos psíquicos del paciente.
Para comenzar, partiremos con acercamientos sobre la meditación:
Ruland (1612) en su Lexicón alchimiae, respecto a la meditación nos dice: “La palabra Meditatio se usa cuando se mantiene un diálogo íntimo con alguien que, sin embargo, es invisible; como también, mediante invocación, con Dios, o consigo mismo o con sus ángeles buenos”. (Ruland citado en Jung,1989, p.183)
Cuando los alquimistas hablan de la meditatio, no se refieren simplemente a una reflexión, sino mas bien dicho, a un diálogo interior (Jung, 1989). Desde esta perspectiva, entenderemos que la meditación era una técnica empleada para fortalecer un vínculo, un diálogo en particular con una determinada voz, de ese “otro” otro que desde el ámbito de la psicología correspondería al inconsciente.
La función principal de establecer este diálogo, es poder fortalecer, como dijimos anteriormente, el traspaso de ciertos contenidos desde lo in-manifestado a lo manifestado, o desde un contexto psíquico, desde lo inconsciente a la conciencia.
Por tanto, desde un punto de vista alquimista, meditar significa que mediante un diálogo con Dios, llega todavía más espíritu a la piedra, que se espiritualiza, volatiliza o sublima todavía más.
Es decir, que el meditar permitirá un conocimiento más acabado de nosotros mismos, esto es posible porque la meditación ayuda a la profundización en contenidos que en estado de vigilia o de conciencia ordinaria, no nos es posible acceder y por ende, se encuentran sepultados de nuestro alcance y poner atención en ellos en este estado “ordinario” resulta casi imposible.
Por ello que se hable en términos simbólicos que el descubrimiento de estos contenidos es como espiritualizarlos, es en analogía, iluminarlos por la conciencia, hacerlos asequibles a la exploración y reeditación e inclusive contrastarlos con la realidad, en verificación si aquello que nosotros recordamos como experiencias, son en realidad hechos factibles y no resignificados por la propia psique del observador, en este caso, del paciente.
Desde lo anteriormente dicho, la meditación desde la cual hablamos, mantiene una diferencia con aquella practicada por tradiciones orientales, en donde la meditación resulta un cese del pensamiento, un logro de poder suprimir, o mejor dicho, dejar ir cualquier tipo de influencia de la mente, llegar a un vacío.
Lo que aquí se propone es un trabajo, también llamado por los alquimistas como meditación, como un trabajo en donde el pensamiento se pone en movimiento, pero no desordenado, sino en función de alcanzar estados mas profundos y concentrados de atención sobre un contenido especifico, de modo de establecer un diálogo con lo interior, lo que será desarrollado en las próximas páginas.
«Estudia, medita, suda, trabaja, cuece…todo esto. Así se te abrirá un flujo salvador, que brota del corazón del hijo del Gran Mundo», un agua «que el hijo del Gran Mundo nos da, y que mana de su cuerpo y de su corazón como una verdadera Aqua Vitae…» (Khunrath en Jung,1989, p. 184).
Ahora, en tanto el papel que juega la imaginatio en el diálogo con nuestro inconsciente, (lo cual, como se comprenderá desde la psicología profunda, este proceso es fundamental en el entendimiento de ciertos procesos anímicos) juega un papel protagónico en el desenvolvimiento psicoterapéutico hacer uso justo de su introducción, esto porque desde la psicología la imaginación como técnica abre procesos -como se indicaba en el apartado anterior-que son fundamentales para acceder a información, ya sea verbal o no verbal, que nos dirigirá a adoptar una actitud diferente frente a nuestra vida y a la percepción que tengamos de las cosas, personas y de la interrelación que establezcamos con ellas.
Esta imaginación o imaginatio, permitirá posicionarnos desde una perspectiva más abierta, flexible, y creativa frente a los contextos que surgen en la cotidianidad, de modo que, frente a la rigidización de posturas cognitivas (auto relatos), posturales (el cuerpo como correlato anímico) y emocionales (capacidad de experimentar mayor espectro de emociones) la imaginación posibilita la apertura espontánea a formas análogas de ser en el mundo, quitándole protagonismo y fuerza a esas pautas rígidas de comportamiento, logrando situarnos en el lugar que anteriormente no nos atrevíamos a ocupar, (por ejemplo, imaginarnos siendo jefes o discípulos, siendo hijos frente a los padres o como padres frente a los hijos).
Esta posibilidad que nos entrega la imaginación abre a un conjunto de roles no experimentados, por lo tanto, también podremos decir que, permite fortalecer la empatía con otro, al permitirnos ponernos – literalmente- en su lugar y desde ahí permitirnos vivenciar emocional, cognitiva y corporalmente su Ser y su contexto.
Pero cabe preguntarnos, ¿donde queda el ámbito espiritual del cual tanto nos habla la psicología transpersonal?
Para responder a esta pregunta, remitimos nuevamente al papel de la imaginatio en la alquimia y principalmente a Ruland:
«La imaginación es el astro que hay dentro del ser humano, el cuerpo celeste o supraceleste». (Jung,1989,p.185)
Frente a tan importantísima afirmación, no podemos pretender disminuir la imaginación a una mera actividad fantástica, carente de significado o de repercusión en la vida física de nuestro cuerpo y emociones o como mera actividad cerebral o cognitiva.
Recordemos que la actividad de lo inconsciente como tal, su naturaleza, es desconocida y por tanto la forma que tiene la psique de intentar manifestar aquellos contenidos es a través de la proyección en objetos materiales, por tanto, el inconsciente en cuanto se activa comienza a establecer relación con el hombre, “desde afuera”.
De aquí la importancia que en el trabajo realizado por el alquimista o de cualquier sujeto que emprenda una tarea de transformación interior (por ejemplo la psicoterapia), la imaginación es también una actividad física, Jung dirá una suerte de híbrido físico-espiritual.
La imaginación es una suerte de conjunción de fuerzas corporales – espirituales, en donde, no podemos dejar de lado la actividad del alma en el hombre, este astro, que pone en marcha la comunicación con facultades interiores en el hombre la hace ser una propiedad divina, que por tanto la posibilita a ir a lugares fuera de la naturaleza del espacio y tiempo y del mismo cuerpo que la habita. Podríamos decir que la imaginación como facultad del alma nos permite hacer cosas que ni siquiera el cuerpo puede abarcar.
Así desde una perspectiva transpersonal, nos parece adecuado leer a Jung cuando propone que: “Cierto que lo que el alma imagina acontece solo en el espíritu; pero lo que Dios imagina sucede en realidad.” (Jung, 1989, p.187)
Para resumir diríamos que a través de la imaginación, “…Puedes comprender lo más grande, pues te hemos abierto las puertas”.(Jung, 1989, p.188)
Referencias
- Jung, C. G. (1989). Psicología y Alquimia: Meditación e Imaginación. Pags. 183 - 188 Traducción de Ángel Sabrido. Plaza & Janes Editores, S.A. E-Book
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